Una frase muy de madre: » Se predica con el ejemplo»

En el día a día, los profesionales del ámbito de la educación y acondicionamiento físico,
vemos cómo cada vez, más y más personas sin conocimientos o nociones básicas,
obtenidas al haber practicado algún deporte o simplemente por el hecho de asistir a un gimnasio, se sumergen en este mundo poniendo a prueba todas las teorías, tesis y
formas de entrenar que ven en las redes sociales o que algún amigo les cuenta.

Me gustaría destacar y recordar, que la educación Física es una ciencia muy compleja, que requiere de un gran conocimiento de aspectos tales como la fisiología del esfuerzo, la biomecánica, la psicología, etc y el 50% restante se basa en una amplia experiencia en el sector que nos viene dada con los años (y recalco años) y diversidad de disciplinas practicadas. Todo esto en conjunto, es lo que nos forma y nos da esa calidad y distinción que muchas veces es lo que nos diferencia de los demás con el paso de los años. Por desgracia, mi experiencia me dice que en este sector te aprecian y valoran mucho más fuera de nuestras fronteras, en muchos casos…. (por suerte no siempre es así 🙂 ).

Veo muchas frustraciones y lo peor de todo, muchas lesiones que la mayoría de las veces son de por vida y derivadas precisamente por el no saber.

Un buen preparador físico es quien realiza sesiones colectivas, pero al mismo tiempo
individualizadas, para que cada uno saque lo mejor de si mismo sin ningún tipo de riesgo en lesiones.

Resalto la importancia de llevar unos hábitos de vida saludables, en el que la palabra dieta esté desterrada por completo.

«Comer bien y sano, no es estar a dieta«.

Y lo más importante, sin modas de alimentos milagro. Tenemos la suerte de tener una gran variedad de alimentos que nos aportan todo lo necesario sin tener que recurrir a semillas, raíces, brotes ni cosas de ese estilo. Hacerme caso y olvidaros de complementos, o alimentos exóticos y apetecibles a nuestros oídos, salvo claro está, por prescripción médica o de un profesional en la materia.

De todos a quienes conozco o veo que practicáis algún tipo de deporte, os puedo asegurar que no llegáis a un 5% los que realmente necesitáis esa suplementación.

Es muy alarmante ver, cómo se suben al carro cantidad de pseudoprofesionales que lo
único que hacen es caja y ver como sobre entrenan a sus clientes haciéndoles
correr con bidones de agua, marcándoles “dominadas” con cadenas o pesos no acordes a dicha persona, sesiones al límite con cargas, o sin ellas como los dichosos «burpees», que se han puesto tan de moda y que se realizan sin control alguno…. por no extenderme más con un largo etc.
Un buen entrenamiento no requiere de todo esto. Requiere de un gran conocimiento,
adaptar las rutinas a la fisiología y características de cada uno, y lo más importante y que no se tiene en cuenta, entrenar duro esta muy bien pero con sentido común y sabiendo cuáles son nuestras limitaciones. Todos las tenemos.

Es triste el ver cómo cantidad de jóvenes están limitados por un mal asesoramiento
que les ha producido resta, y no suma, y están llenos de dolores. Soy de los que piensa que nada mejor que vender tu trabajo con el ejemplo, un ejemplo que con el paso de los años sigue latente en condición física, filosofía de vida y en la honradez que se palpa en no subirse a las modas. Simplemente siendo fiel a las bases de la educación física, que no hay otra y que no se necesitan nombres raros, ni aparatos, ni nada, tan solo conocimiento y una aplicación seria y firme.

Mi lema: “Predicar con el ejemplo” … tengas los años que tengas.

Si con 50 sigues entrenando como con 20…. ¿qué más garantías necesitas? 🙂

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