¡Sé Funcional!

El entrenamiento funcional imita los movimientos y la musculatura implicada en la vida cotidiana de cada persona o deporte en concreto. Tiene un gran número de mejoras neuromusculares, esqueléticas y articulares.

Podemos decir que el entrenamiento funcional básicamente surge de la mano de la rehabilitación de lesiones y cirugías.

Estoy seguro que en más de una ocasión en el  gimnasio habrás visto gente entrenando con balones, Bosu,  kettelbells, gomas, trx, etc, pues en parte esto es entrenamiento funcional, ya que se realiza un movimiento en el cual la estructura de sostén tiene que trabajar durante todas las repeticiones y series, manteniendo una correcta alineación postural durante períodos de tiempo relativamente largos.

A diferencia de las máquinas de gimnasio, que entrenan un músculo o grupos muscular determinado con movimientos sobre un plano por vez, los ejercicios del entrenamiento funcional permiten movimientos en los tres planos espaciales, tal como son los movimientos naturales en el deporte y la actividad diaria.

Con una progresión adecuada, un correcto manejo del volumen, la intensidad, el tiempo de trabajo y pausas, puedes entrenar cualquier tipo de fuerza e inducirle nuevos cambios a tu cuerpo.

Como beneficios podemos destacar

  • Fortalecimiento y mayor estabilidad de la zona media del cuerpo.
  • Mayor demanda neuromuscular
  • Una compensación de desequilibrios tónico-posturales.
  • Fortalecimiento de los tendones y ligamentos.
  • Mejora de la propiocepción.
  • Fortalecimiento de los tendones y ligamentos.
  • Estimula la musculatura refleja, de gran importancia a la hora de mantener una correcta postura
  • Indicado para todo tipo de personas.

Algo que hemos de tener muy presente y aquí veo la falta de profesionalidad o el no saber, es que el entrenamiento funcional debe estar comprendido dentro de una periodización, una planificación a largo plazo dividida en ciclos o fases, y siempre después de una buena valoración inicial.


si pretendes lograr que tu cuerpo se adapte y pueda producirse el fenómeno de supercompensación, se debe ir progresando gradualmente de lo fácil a lo difícil,  simple a lo complejo, respetando los tiempos de descanso y dando prioridad a la
 parte del cuerpo más débil para fortalecerla antes de incluir ejercicios funcionales que propongan una excesiva implicación en la musculatura debilitada.
Otro punto importantísimo es no realizar todos ejercicios que se te ocurran en una sesión, al igual que no utilices la misma cantidad de peso y series que con tu entrenamiento habitual ya que las demandas al sistema neuromuscular son mucho mayores con esta clase de ejercicios.

Y recuerda que si empiezas a notar que pierdes coordinación y equilibrio, descansa y mejor déjalo para otro día.

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